En México, 1 de cada 10 adultos padece enfermedad renal crónica, y muchos no lo saben. Esta condición puede avanzar sin síntomas hasta etapas graves, aumentando el riesgo de insuficiencia renal y problemas cardíacos.
La diabetes, hipertensión o antecedentes familiares, son factores de riesgo que se deben tener en cuenta. Detectarla a tiempo con estudios simples permite iniciar tratamientos que mejoran la calidad de vida.
El cáncer de tiroides es uno de los más comunes en mujeres jóvenes y adultas en México.
Aunque suele tener buen pronóstico, detectarlo a tiempo marca la diferencia. Un nódulo en el cuello o cambios en la voz pueden ser señales de alerta. Con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, las tasas de recuperación son muy altas.
Es fundamental que las mujeres cuenten con apoyo para revisiones periódicas y diagnósticos oportunos.
Cada año, más de 350,000 mujeres fallecen por cáncer de cuello uterino y a otras 660,000 se les diagnostica esta enfermedad. Estas pérdidas dejan huérfanos a sus hijos, empobrecen a sus familias y golpean duramente a las comunidades, privándolas de madres, esposas, hijas y hermanas.
A diferencia de la mayoría de los demás cánceres, casi todos estos casos y muertes pueden evitarse. Desafortunadamente, muchos países de ingresos bajos y medianos aún no cuentan con estos recursos, razón por la cual concentran el 94% de las defunciones por cáncer de cuello uterino.